archivo

entradas

la foto 2

Un rasguño puede cambiarlo todo. Es una herida leve que aunque parezca superficial, casi siempre deja huella. Tal vez no sea tan traumático como una herida de puntos o una puñalada trapera, pero igual que ésta siempre nos evocará un momento, siempre nos remitirá a un culpable, será a la larga un cambio, un corte, un inevitable después de.

Ayer recibí estas fotos de Clara, la hija de mi amiga Ana, que ilustraban la primera semana de la pequeña infanta en el jardín. Era una mañana de otoño, en una ciudad remota, de un país lejos de familiares y amigos con poder. Descartada quedaba la posibilidad de llamar a un flecho, contacto o palanca que hiciera echar del jardín a la atacante, dejara sin trabajo a la profesora y cerrara ipso facto ese maldito antro por negligencia -agravada- de menores.

Lea el resto de la receta

DSC_0132
DSC_0131
Después de haber recibido un baño bendito de trópico en estas vacaciones decembrinas, no podía menos que compartir mi felicidad trayendo para siempre el caribe a sus mesas. El 2012 se desvaneció, en un atardecer desmesurado, ante nuestras narices enrojecidas, con ese sol que fue más grande y más rosado. La brisa salada zangoloteaba sin piedad las palmeras ancestrales, largas y generosas, como despidiendo lo malo que se va y prediciendo lo bueno que llega. El calor de la costa colombiana no sólo se siente en la propia piel. Es ese vaho que destella en la piel de los nativos, en la sonrisa de hombres, mujeres, niños, perros y chivos guajiros, porque allí hasta los langostinos saben sonreír.

Lea toda la receta

DSC_0315
Llegó diciembre con su alegría. Es difícil transmitir un sentimiento jovial y festivo, me disculparán ustedes. Ya me han ido conociendo y sospecharán que no me gustan las cosas obligatorias, aunque se trate de una fiesta. No entiendo por qué se debe esperar hasta el último mes del año para conseguir un pavo en el mercado y devorarlo, chupándose los huesos. Por qué se constriñe a los que están lejos del vapor familiar, a comprar tarifas exorbitantes en pasajes de avión, por ser el mes en que además tenemos que comprar millones de regalos. Por qué se prohíbe la pólvora en todas las ciudades del país excepto en Medellín con su tradicional alborada.

Lea toda la receta

El miedo es uno de los motores más potentes que tiene el ser humano para mantenerse a flote en el mar de la vida. El miedo nos devuelve a lo esencial de nuestra corporeidad, recordándonos que estamos vivos, de ahí la famosa expresión ” Cag ___ rse del susto”. Hay quienes encuentran ridículos los miedos de los demás y hay quienes le temen demasiado a lo que piensan los demás. Pero unos y otros sienten miedo. Algunos lo superamos, otros lo escondemos y muchos los disfrazamos. En esos momentos en que nos sentimos “al limite”, es muy satisfactorio mirar el miedo de frente y lanzarse al agua, arriesgarse a perderlo todo, apostar a nuestro favor y abrazar lo que venga. Por lo general, lo que viene es bueno o es malo, pero sea cual fuere el resultado, la experiencia es tan engrandececedora, que es imposible no aprender algo. ¿Cuantas veces decidimos lanzarnos y cuantas otras nos quedamos sentaditos cómodos? ¿Qué es peor, perder o no arriesgar?

Lea toda la receta